
Amanecimos en Salta (del aimara “Sagta”, que significa Valle Hermoso), en la ciudad de San Lorenzo, localizada a 5km de Salta Capital. El bioma de esta ciudad son las yungas, que presentan un relieve típico de montaña, que por lo general acompañan los cauces de ríos y quebradas, áreas de pequeños y atractivos microvalles rodeados de majestuosas serranías. La zona de Yungas es el sitio de mayor riqueza genética de Argentina junto a la Selva Misionera. Esta zona es de vital importancia para la provisión de agua a nivel regional, ofrece un recurso paisajístico, tiene gran diversidad cultural y alberga una de las últimas poblaciones de Jaguares del país. Además, posee otros beneficios, tales como el desarrollo económico, cultural y social a nivel local, manteniendo los recursos naturales.
El clima es tropical de tipo valle mesotérmico, con una temperatura media de 22 °C. Hay mucha humedad, lo que se refleja enormemente en la vegetación lugareña. Las precipitaciones se dan principalmente desde el mes de noviembre al mes de enero, pero varía notablemente de acuerdo a la altitud.
En la ciudad de San Lorenzo, las casas son de estilo campestre, característico por sus colores claros y por tener en sus techos tejas musleras de origen colonial. Además, por sus dinteles, puertas y ventanas de madera. Éstas últimas, se abren hacia afuera y no tienen vidrio. Es por esto que dichas casitas se pueden distinguir con facilidad, es muy pintoresco en verdad.
Tradiciones: El siete de agosto es el día de San Cayetano, un español de alta élite que es célebre por la ayuda que proporciona a la gente. Cada año, dos días antes de dicha celebración, se lo conmemora en Plaza España con un fogón llamado “El Fogón de los Trabajadores”, ya que también era el Santo del Pan y el Trabajo.
Martín Miguel de Güemes (1785-1821): Fue un héroe gaucho, un militar argentino que cumplió una destacada actuación en la Guerra de Independencia de Argentina. Ejerció la gobernación de la provincia de Salta durante seis años.
Su hermana “Macacha” se casó con un realista con ideas opuestas a las de Güemes (recordemos que él pertenecía a los infernales). Es por esto que para poder ver a su hermana sin que su marido se entere, habían acordado que cuando éste no estaba en la casa, ella colocaba un pañuelo blanco, lo que significaba que su hermano no tendría problemas para visitarla. En un momento, su esposo se percata de la situación, y se hace pasar por su mujer, poniendo el pañuelo blanco tal como ella lo hacía. Desafortunadamente, Güemes cae en la trampa, y en la esquina de la actual Plaza Belgrano, es baleado. Sin embargo, Güemes sobrevive a esto, y continuó luchando por su Patria. Así, estuvo presente en las siete invasiones contra Perú, de las cuales salió victorioso.
En la última de estas invasiones resultó gravemente herido, a consecuencia de su encarcelamiento por parte de los realistas en La Pedrera. Allí pasó sus diez últimos días, no sin sufrir una enorme agonía y gran dolor. De esta manera murió el 17 de junio de 1821. Como simbolismo, los ponchos de los gauchos actuales son de color rojo y negro, por la sangre derramada del héroe gaucho, y por el luto respectivamente.
El 20 de febrero de 1813 en La Tablada se llevó a cabo la Batalla de Belgrano, donde éste lucha contra los realistas, los cuáles caen vencidos y son expulsados.
Esta batalla tuvo una duración de tan solo tres horas, donde murieron aproximadamente 350 realistas y más de 100 patriotas.

Cabildo de Salta:
http://www.museonor.gov.ar/cabildo.htm
Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM):
La Reina del Cerro:
En 1920 la tumba de una niña Inca ofrendada a las divinidades en el Cerro Chusca, fue violentada. Después de muchos años, la Reina del Cerro (nombre dado por los pobladores calchaquíes), vuelve a Salta gracias a su último poseedor, Mateo Goretti.
Los restos de esta Niña fueron comprados, canjeados y guardados por años en un sótano, pasando de mano en mano. Hoy, el MAAM es el encargado de conservar y custodiar esta colección.
Para las culturas precolombinas la naturaleza era considerada sagrada, en especial las montañas, dioses que protegían a las comunidades. El Estado Inca le dio suma importancia a este culto, por lo que construyó en la cima de estas montañas pequeños edificios, llamados “Adoratorios de Altura”, para los rituales religiosos.
Más tarde, en marzo de 1999 se hallaron los cuerpos de tres niños pertenecientes a la cultura Inca en la cumbre del Volcán Llullaillaco (“agua mentirosa” o “agua de la memoria”, entre otras interpretaciones). Estos tres infantes fueron denominados la doncella, la niña del rayo y el niño.
La doncella: Tenía alrededor de quince años cuando fue ofrendada en la cima del volcán. En su rostro aún conserva restos de pigmento rojo, y en su boca pequeños fragmentos de hojas de coca. Es muy posible que haya sido una Virgen del Sol o “Aclla”, educada en la casa de las escogidas, un lugar de privilegio para determinadas mujeres en tipo de los Incas.
La niña del Rayo: Esta pequeña niña, de poco más de seis años de edad, fue hallada sentada, con las piernas flexionadas y la cabeza erguida, mirando hacia el suroeste. Las ofrendas que la acompañaban en su viaje hacia los dioses consisten en miniaturas como estatuillas de oro, plata y concha marina, vajilla cerámica, alimentos y piezas textiles.
El niño: De aproximadamente siete años de edad, se hallaba sentado sobre una túnica de color gris y su rostro dirigido hacia el sol naciente. Como todos los varones de la élite incaica, lleva el cabello corto y un adorno de plumas blancas sostenido por una cuerda de lana enrollada alrededor de su cabeza.






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